Modelo de comentario de las rimas LII y LIII de Bécquer

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Modelo de comentario de las rimas LII y LIII de Bécquer

Mensaje  Admin el Dom Oct 11, 2009 5:33 am

Nota: Si pincháis aquí podéis leer la obra de Bécquer, incluídas todas sus leyendas.

http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/becquer/79104175107460273000080/index.htm



Comentario de una Rima de Bécquer

Rima LII

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!

Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!


1. Contenido del poema: resumen y tema.

En la rima LII el poeta pide a distintos elementos de la naturaleza: olas, huracán, nubes de tempestad, que lo arrastren y lo aniquilen, para así liberarse del sufrimiento que lo atormenta. El tema principal del poema es el deseo de aniquilamiento o muerte a causa de un dolor muy intenso que lleva al poeta a un estado de desesperación. Hay que localizarla, por tanto, entre las rimas que tratan el tema de la angustia y el dolor.

2. Estructura del poema.

2.1. Métrica: El poema consta de cuatro estrofas de cuatro versos cada una, en las que se combinan tres versos endecasílabos con uno final heptasílabo a modo de estribillo, con el siguiente esquema:

Olas gigantes que os rompéis bramando 11-
en las playas desiertas y remotas, 11A
envuelto entre la sábana de espumas, 11-
¡llevadme con vosotras! 7a

Se trata de una modalidad de estrofa de pie quebrado muy utilizada por Bécquer, con rima asonante sólo en los versos pares.

2.2. Estructura del contenido:

El poema puede dividirse en dos partes:

• La primera abarca las tres primeras estrofas, y consiste en la invocación que realiza el poeta a distintos elementos de la naturaleza insistiendo en la misma petición al final de cada una de ellas: ¡Llevadme con vosotras!

• La estrofa final, a modo de conclusión, explica el motivo de tan insensato deseo del poeta: prefiere morir arrastrado por las fuerzas naturales a mantener “razón” y “memoria” sólo para sufrir.

3. Análisis de recursos literarios:

• El paralelismo aparece en las tres primeras estrofas, pues las tres repiten la misma estructura sintáctica:

Elemento de la naturaleza + acción realizada por ésta
+ situación del poeta
+ Petición final

• El apóstrofe abre cada una de las estrofas: todo el poema es un largo apóstrofe en el que el poeta utiliza a la naturaleza como confidente de su dolor.

• La metáfora aparece en el tercer verso: “sábana de espumas”.

• Un hipérbaton muy frecuente en las rimas aparece en el verso sexto: “del alto bosque las marchitas hojas”.

Bécquer no es un poeta que utilice grandes recursos retóricos, más bien pocos y muy seleccionados, para dar una impresión de sencillez y cercanía al lector. Pero además de los recursos indicados, hay que indicar también la importancia que tienen en el poema los verbos que expresan acciones cargadas de fuerza o violencia: romper, bramar, arrebatáis, arrastrado, rompe, arrebatado, arranque.

4. Conclusión: elementos románticos del poema.

En la rima LII se dan cita algunos de los rasgos más genuinamente románticos de nuestro poeta:

• El subjetivismo: predominio absoluto de los sentimientos del yo.
• El protagonismo de una naturaleza arrebatada y violenta, reflejo del interior atormentado del poeta.
• El predominio de sentimientos de angustia y soledad que llevan a un deseo de autodestrucción.
• Finalmente, en el plano formal, la libertad en la elección de versos y estrofas, y la elección de un estilo sencillo, cercano a la poesía popular.



RIMA LIII

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!


Gustavo Adolfo Bécquer



Esquema del comentario -
1. Tema
• 2. Estructura
• 2. 1. General
• 2. 2. Específica o composición del poema
• 3. Lenguaje
• 3.1. General
• 3.2. Imágenes, epítetos, personificación
• 3.3. Verso y nivel fonético
• 3.4. Orden de las palabras
• 4. Conclusión
1. Tema -

El poeta a través de este poema tiende a expresar el dolor que le provoca el amor cuando éste se extingue y acaba, cuando se da por perdido y no se ve la posibilidad de recuperarlo. La pérdida de este amor se da como irreparable y el mismo poeta muestra desde su sentimiento la irreparabildad de esta pérdida. El sentimiento de dolor por esta pérdida es concreto, es decir subjetivo y personal (sólo cabe recordar la biografía de Bécquer para comprenderlo); pero al mismo tiempo está por encima de la circunstancia personal del autor es universal. Esto significa que al comunicarnos su sentimiento Bécquer lo universaliza, lo aplica a cada uno de los humanos que se hallen en similares circunstancias. Se consigue de este modo comunicar con los demás y dar al poema su connotación social.
Pasando por encima del análisis de los sentimientos del poeta, (estructura interna del poema), que otra posibilidad de análisis, nos atendremos a la expresión del mismo. ¿Cómo expone el poeta ese sentimiento, en qué se apoya, que recursos utiliza...?

2. Estructura -

2. 1. General -
La estructura general utiliza el procedimiento del paralelismo entre los sentimientos humanos y fenómenos de la naturaleza. Procedimiento muy antiguo (la literatura bíblica, griega y romana lo utilizan profusamente). en el caso de Bécquer el paralelismo no es directo o lineal sino antitético: los fenómenos de la naturaleza (ateniéndonos a sus características) se repiten constantemente pero aquellos fenómenos que fueron testigos de los sentimientos humanos no no volverán nunca ("no volverán"). En realidad el poeta tiende a subrayar que el sentimiento humano irrepetible corre en paralelo con los fenómenos de la naturaleza que son obligatoriamente cíclicos. "Volverán las oscuras golondrina, volverán las tupidas madreselvas, volverán del amor en tus oídos"... - "NO VOLVERÁN". Frente a la ciclicidad natural y original de los fenómenos de la naturaleza, los sentimientos humanos no pueden volver a coincidir con aquellos. Esto hace que el dolor sea más profundo e irremediable. Hasta aquí no aparece el elemento personal: en la ciclicidad de la naturaleza no cabe la posibilidad de la repetición al unísono con sus sentimiento. Diríase que la naturaleza aparece ajena y desligada de lo que el amante pueda sentir. Quizás vuelva a sentir pero no sucederá como en la naturaleza: realidades o acciones antitéticos (Figura que consiste en contraponer una frase o una palabra a otra de significación contraria). El poeta, para empezar, expresa su convicción de que la naturaleza no es en modo alguno (contrariamente al pensamiento ortodoxo romántico) expresión o cómplice de los sentimientos humanos. Resumiendo - La naturaleza con ciclos repetibles y constantes frente a Los sentimientos humanos que no pueden repetirse.
No hace ostentación Bécquer de dolor alguno sino que escoge mejor la delicadeza de los elementos de la naturaleza que pone en juego en la Rima LIII (38). No habla de su dolor directamente sino mediante la constatación de los fenómenos de la naturaleza. Expresión delicada, alusiva al dolor.
¿Qué elementos de la naturaleza evoca el poeta? Los elementos de la naturaleza que figuran en la antítesis son pájaros y flores. Estamos lejos de los elementos tan queridos de los románticos: grandes escenarios, paisajes épicos, situaciones trágicas (Le lac de Lamartine, Au bord de la mer de Victor Hugo...), aquí se trata de elementos más propios de la intimidad que de algo majestuoso, sin medida humana. Se trata mas bien de exaltar la armonía que se establece entre los elementos de la naturaleza, delicados y sencillos (pájaros, flores) y la delicadeza del sentimiento humano tan bien sugerido por el autor.
Si miramos el modo de proceder del poeta desde otro ángulo constatamos lo acertado de la elección de los elementos escogidos.
- Pájaros: vienen, se van, vuelven; al llegar la primavera vienen las golondrinas, al final del verano se van y luego vuelven de nuevo en la primavera siguiente.
- Flores: florecen, se marchitan, vuelven a florecer.
Mientras que la naturaleza siempre vuelve a renacer, en un eterno retorno, en una rueda sin fin el sentimiento humano una vez muerto no puede renacer en constante contraste con esta naturaleza siempre y perpetuamente renaciste. La elección de estos elementos comunes al saber general del lector facilitan la comprensión y redundan en la evidencia acertada de lo que el autor pretende señalar. La antítesis entre el sentimiento humano y la naturaleza (paralelismo que provoca el dolor) se apoya en varios aspectos que lo hacen más evidente si cabe:
- 1 - Contraposición entre renacimiento constante de la naturaleza y irrepetibilidad del sentimiento humano (amor muerto).
- 2 - Contraposición de planos temporales: el futuro - los fenómenos de la naturaleza tienen futuro; contrapuestos al pasado de los sentimientos que se sitúan en el pasado (amor humano muerto y acabado). en la primera estrofa (versos 1-4) se habla de futuro, en la segunda (versos 5-Cool se refiere al pasado y lo mismo sucede con las otras dos estrofas paralelísticas.
- 3 - Contraposición verbal: "volverán... pero no volverán" en cada una de las estrofas.
Todos los elementos 1, 2, 3, convergen en la misma antítesis lo que refuerza su indudable eficacia.

2. La composición.

La composición del poema es muy sencilla (habitual en la forma de proceder de Bécquer): Las seis estrofas se dividen en tres parejas paralelísticas. Cada una de ellas consta de un motivo distinto: a- las golondrinas; b- las madreselvas; c- las palabras de amor. sin embargo todas y cada una de estas partes convergen hacia un único motivo básico (que se relaciona con el paralelismo antitéticos del que hemos hablado): "volverán... pero no volverán".
Todas se caracterizan por unos matices verbales que las definen: repetición anafórica de las palabras "volverán" al principio de cada estrofa primera y "pero" al principio de cada estrofa segunda. Esta última (pero) es una conjunción adversativa (sólo tiene esa función en la lengua) que subraya de forma tajante el sentido antitético del que hemos hablado ya con anterioridad. No hay por tanto en Bécquer ninguna arbitrariedad sino que subraya de modo adecuado (mediante el uso de estas formas estilísticas) el tema del texto.

3. Lenguaje -

3.1. General

El lenguaje de la presente rima da la impresión de gran sencillez. Es la poesía que gusta y aprecia el poeta. No gusta de: "Hay una poesía magnífica y sonora; una poesía hija de la meditación y el arte, que se engalana con todas las pompas de la lengua, que se mueve con una cadenciosa majestad, habla a la imaginación, completa sus cuadros y la conduce a su antojo por un sendero desconocido, seduciéndola con su armonía y su hermosura". Evita siempre esta forma de poetizar dejando de lado la palabra brillante y rebuscada, los términos "magníficos y sonoros". Su lenguaje preferido es tan sencillo y natural que parece que carece de trascendencia artística.
3.2. Imágenes, epítetos, personificación

Similar sencillez se observa en el plano de las imágenes. No hay muchas imágenes: lágrimas del día, y poco más.
- En cuanto a los epítetos los pocos que se utilizan son del géneros de los que expresan cualidades inherentes al objeto que designan: "las oscuras golondrinas". Suelen expresar, como es habitual en Bécquer, cualidades sensoriales, propias de los sentidos que sirven fundamentalmente para evocar o sugerir lo que por sí conlleva el objeto.
- Tendencia general a la personificación de mundo y de la naturaleza:
- las golondrinas volverán a colgar, llamarán a los cristales, jugando. - las madreselvas volverán a escalar.
- gotas de rocío = lágrimas del día.
Así puede parecer que, a pesar de todo, la naturaleza no es tan indiferente como se ha señalado con anterioridad sino que participa de los sentimientos humanos e incluso que los comparte. Y, sin embargo, la negación "no volverán" hace perder esta ilusión subjetiva del que quería creer que tenía de su parte a la naturaleza entera: para la naturaleza el dolor humano no existe. La personificación quizás hace más dolorosa la constatación del imposible amor renacido mientras que indiferente la naturaleza sigue implacable su incesante retorno estacional.

3.3. Verso y nivel fonético

El poema está escrito en versos endecasílabos que se combinan con heptasílabos. Las estrofas son todas semejantes. Cada una de ellas consta de tres versos endecasílabos y uno (el último) heptasílabo. De los cuatro versos de cada estrofa, dos (impares) terminan con palabras llanas, y los dos restantes (pares) con palabras agudas. Es un poema asonante sin rima, una asonancia igual en todos los versos pares en - a. Es una asonancia tan pobre que casi ni es asonancia, una sola vocal. Los límites de los versos se emborrona con este modo de hacer ya que se ve aumentada a su vez con la no coincidencia del verso y la unidad sintáctica que habitualmente ocupa dos versos: "Volverán las oscuras golondrinas / de tu balcón sus nidos a colgar"... (Más adelante veremos el orden de las palabras). Son versos de una gran discreción. Aunque no carecen de ritmo como vemos a continuación. *El ritmo lo puso el poeta en otros lugares.
1- El número de sílabas constante - once-siete -
2- El número de acentos: tres. Colocados en los endecasílabos en las sílabas 3, 6, 10 o bien en 4, 6, 11:
vol-ve-rán las-os-cú-ras go-lon-drí-nas - ooóooóoooóo = 11.
en-tu-bal-cón-sus-ní-dos-a-col-gár - oooóoóoooó = 10+1=11.
Todos tienen los acentos esenciales en la sexta y décima sílabas (excepción verso 19). tienen un mismo esquema rítmico.
A esto hay que añadir una idéntica construcción sintáctica que envuelven la oración entre las formas verbales -
Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar
Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar
En es quema puede representarse así - Sintagma verbal + sintagma nominal (sujeto) + sintagma preposicional (complemento circunstancial) + sintagma preposicional (complemento directo). Las golondrinas oscuras volverán a colgar sus nidos en tu balcón -
Se repiten también los grupos de intensidad:-
Volverán / las oscuras / golondrinas
Volverán / las tupidas / madreselvas
en tu balcón / sus nidos / a colgar
de tu jardín / las tapias / a escalar
A pesar de la complejidad manifiesta del ritmo carece éste de brusquedades y sacudidas altisonantes. La contemplación de los fenómenos naturales, el paralelismo - hombre / naturaleza - tiende pues al comedimiento y a la mesura. No sucede así, hay una ruptura del ritmo anterior en las dos estrofas últimas como para subrayar el sufrimiento del corazón (lugar donde se asienta el amor):- tu corazón, de su profundo sueño. El penúltimo verso, "desengáñate" es una palabra esdrújula, hay sin duda un sobresalto rítmico y equivale una una ruptura de dolor por el amor que no podrá resucitar, extinguido. Es el primero de los gritos de desesperación al que sigue otro final y definitivo: - "así no" te querrán.
En todo esto se basa el ritmo musical del poema aunque pueden hacerse más análisis fónicos que obviamos en nuestro comentario. No hay estridencias, ni altibajos toda las música rítmica se oye mas bien como música de fondo.

3.4. Orden de las palabras

De modo general el vulgo cree que el orden de las palabras o su desorden poético (hipérbaton) son indiferentes y que ademas este último (hipérbaton) es un mero recurso técnico que sirve para hacer más fácil la rima, etc... Nada más lejos de la realidad. si comparamos el orden de las palabras que ha escogido el poeta y lo que podríamos llamar orden lógico de las mismas (gramaticalmente hablando)podremos comprobar que las inversiones sintácticas tienen un sentido querido por el poeta. En el caso que nos ocupa, y abreviando, sirven para enfatizar el tema del que habla el poeta: - el tema del regreso, del hecho de volver "volverán...no volverán".

4. Conclusión -

Bécquer en "Volverán las oscuras golondrinas..." nos muestra ser un poeta de la estirpe intimista de finales del romanticismo. Habían pasado ya los alborotos románticos verbales, conceptuales y temáticos. Lo que prevalece es el sentimiento íntimo e interior. Pero Bécquer sabe unir a esto un modo poético de escribir en el que expresión y contenido se entremezclan, unen y cruzan en una madeja compleja y evidente. como escribía el propio poeta a propósito de la poesía de su amigo Ferrán: " ... que hiere el sentimiento con una palabra y huye, y desnuda de artificio, desembarazada dentro de una forma libre, despierta, con una que las toca, las mil ideas que duermen en el océano sin fondo de la fantasía". Bécquer con estas palabras parece hablar también de sus versos.
* Lo que va en cursiva puede evitarse

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